We can be heroes. Entrevista para “Pearls for the wine”

Txalo Toloza. We Can Be Heroes

 

Chileno, performer, videasta vocacional, bailarín accidental, creador, músico con game-boys… Un tipo con suerte, un bicho raro (ojo, Txalo dixit).

Cuenta en su espectáculo “Todos los grandes tienen problemas de piel” que cada diez años deberíamos cambiar de profesión radicalmente; algo así como que si durante diez años te has dedicado al mundo del espectáculo, deberías plantearte seriamente dar un giro a tu vida y convertirte en jardinero o administrativo y viceversa. Pues bien, al llegar al decenio en su antigua profesión, y a pesar de una influencia familiar que le empujaba al mundo de la abogacía o la minería, Txalo se decantó por los escenarios. Y de qué manera.

Habitual en los trabajos de Sonia Gómez o Roger Bernat, Txalo debuta ahora con ésta su primera creación escénica firmada por él. En ella nos presenta un sampler escénico, algo así como un pedazo autobiográfico contado a base de pequeños fragmentos de trabajos de Marina Abramovich, Robert Wilson, Paris Hilton, Julio Iglesias, Leo Messi o David Bowie, entre otros.

“Todos los grandes tienen problemas de piel” es un trabajo fresco y espontáneo creado y ensayado en habitaciones de hotel durante distintas giras por México, contrastado con su dramaturga vía Skype y representado en casas particulares, galerías de arte y otros espacios.

Estamos ante un teatro no convencional que llega al espectador por su cercanía y por su capacidad para hacer reír y emocionar; un teatro que el propio Txalo nos invita a grabar o a copiar cualquier parte del mismo diciendo que es nuestro.

Tras asistir a su espectáculo en el Antic Teatre de Barcelona nos citamos con él en su “oficina”, la plaza del MACBA…

¿Por qué viniste a Barcelona?
Llegué con 21 años para estudiar un máster en guión de cine en la Universidad Autónoma.
Al acabar, estuve trabajando con varias productoras, después decidí que no era eso lo que quería hacer y tuve tres años haciendo trabajos “de sudakas” para desaprender todo lo que había aprendido. Estos años fueron vitales para lo que soy ahora.

Si no estuvieras aquí, ¿dónde?
Bruselas o México. Es posible que marche a Bruselas.

Recomiéndanos un festival.
El SISMO, de la Sala El Matadero de Madrid y el MAPA, de Pontós. Me interesan los Festivales de Site Especific.

Ahora preguntas tipo test… Un disco.
¡Qué difícil!… “His’n’hers”, de Pulp.

Un/a artista.
Sonia Gómez y Sophie Calle.

Un bar o restaurante de Barcelona.
Para ir a comer algo el BJ, para tomar copas el Tahití, antiguo Benidorm. Está uno enfrente del otro, así que cuando salgo de ver el partido y comerme unas bravas en el BJ paso a tomarme un cocktail al Tahití.

¿A quién te falta por samplear?
Uf, a muchísima gente, pero alguien a quien he intentado y que no he conseguido es Angelica Liddell; es imposible.

¿Cuál crees que será tu siguiente profesión?
Podría ser chófer.

Pongámonos en plan visionario, ¿cómo ves la cultura del futuro?
Ojalá que desligada de la política cultural.

¿Y la del presente?
Creo que es muy fácil lloriquear quejándonos de aquello que nos falta a los creadores emergentes para trabajar; pero eso es de losers, tenemos que crear espacios. En cuanto a la precariedad laboral, de alguna manera pienso que forma parte de nuestra postura política.

¿Y tu visión de la cultura del pasado?
Crecí en un país donde la cultura estaba muy mal vista; viví en una dictadura hasta los 15 años, la cultura era subterránea y estaba reprimida. Creo que eso sin duda tiene que afectar.


Texto:Alicia González
Foto:Emelie Söderberg

Anuncios